La suerte del joven de origen haitiano Román Dorlean -apodado artísticamente Rumai por sus manejadores- ha cambiado de la noche a la mañana; nunca imaginó que la fílmica de un aficionado subida al universo de YouTube cambiaría su vida de tal manera.De vendedor de unos "palitos de coco" fabricados por él mismo, es hoy una celebridad popular que a través de las redes ha logrado que su estribillo “saludo amigá, saludo amigó, saludo veciná, saludó vecinó”, esté en primer lugar en Panamá y se reciban reportes de audiencia desde Alemania, Rusia, Suiza, Estados Unidos y de otras naciones.
El joven, que aún no tiene cuenta bancaria por la pegada de su tema, desconoce que gente distante a él ha cobrado por los “viewso” del audiovisual. ¡Ah! Y sin pagar payola su canción se escucha insistentemente en la radio y se baila bastante en las discotecas.Leer Mas-->>
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